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Este zoom, dado el éxito de AF 12-24/4 DX, creó mucha expectación en su presentación en la PMA de 2.006.
Han pasado ya muchos meses desde entonces hasta que finalmente se ha
comercializado en Europa aspecto que nunca es beneficioso.
Tokina, con la oferta de este producto, se suma al resto de fabricantes y
agranda
la gama o alternativas de zooms de similares c.c.t.t. y prestaciones junto con el
Pentax 16-50/2.8 DA. De hecho el Pentax es el mismo zoom pero con distintos acabados.
Con el zoom en las manos lo primero que nos llama la atención es su
apreciable volumen teniendo en cuenta su circulo de proyección APSc. Su
elemento frontal va acorde a los 77 mm. de su filtro dejando poco espacio en
el bisel para su logotipo.
Su gran elemento frontal así como sus más de 600 gramos no pasan desapercibidos. Dicha masa además está distribuida con el
centro de gravedad un tanto adelantado.
El acabado externo es el típico de
Tokina, de superficie granulada esmaltada en semi-brillo muy resistente y
sufrida. Las gomas de un tacto correcto y ensamblajes perfectos.
Su diseño constructivo está realizado a base de un sólido chasis portante.
El desplazamiento longitudinal de los grupos corre a cargo
de dos elementos
telescópicos de recorrido
único. La extensión de cada uno es comedida pero la suma de los dos es un tanto larga
dado su rango focal.
Los 16 mm. están situados en la zona más práctica de uso, o sea en su
posición más retraída y los 50 mm. al final de su extensión, progresando
esta de forma proporcional a la longitud focal.
En los 50 mm., dado el diámetro del elemento frontal y el de su parasol, su
aspecto es un tanto imponente.
El enfoque es de tipo interno con un anillo muy generoso de MF el cual
dispone de la función rápida mediante su deslizamiento hacia la cámara.
El accionamiento del MF tiene un recorrido muy corto, excesivamente corto,
pasando en 45º de su distancia mínima de enfoque a infinito. Este corto
recorrido le confiere un arqueo muy estrecho haciendo esta operación
bastante delicada.
El ajuste de todos los elementos es notable y el accionamiento de ambos
anillos suave, sin atascos y preciso.
Por último, para completar el buen hacer de sus acabados, se encuentra a
faltar una junta tórica de caucho en la bayoneta.

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