Paseando a Miss D. por el congost de Mont-rebei.

 
Página nº 2


 

 

Nikon D600
Focal: 18 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     

Tras 16 km. rodando por la pista aparece una moderna construcción; es el albergue de Montfalcó donde sirven comida y bebida a los senderistas que llegan hasta aquí. Un pequeño aparcamiento sirve para dejar el vehículo e iniciar desde aquí la caminata hacia el congost de Mont-rebei.
 

 

Nikon D600
Focal: 18 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     

La primera parte del sendero es un bonito paseo sombreado por un espeso bosque bajo que desciende suavemente hacia el cauce del Noquera Ribagorzana.
 

 

Nikon D600
Focal: 18 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     

Casi todos los congostos o desfiladeros poseen unas condiciones climáticas constantes, sin grandes altibajos de temperatura, sin apenas cambios externos. Esta circunstancia hace que desarrollen un microclima donde viven especies endémicas de animales y vegetales.

Aquí abunda el pino, la sabina negra y el enebro, cuyas maderas son muy resistentes a la putrefacción y por ello muy apreciadas en carpintería. En el caso del enebro, además, su madera es aromática y de ella se extraen aceites con propiedades curativas para heridas y dermatitis.
 

 

Nikon D600
Focal: 18 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     

A medida que nos aproximamos al río la vegetación va aclarándose y el sendero, muy bien señalizado y cuidado, va alternando rampas con amplios escalones de grava construidos para salvar con más facilidad los fuertes desniveles de algunos tramos.

Al llegar cerca de la orilla el sendero desaparece y de las profundidades del río emerge una pared vertical que impide continuar salvo que se haga a nado; hemos llegado al primer tramo de pasarelas.
 

 

Nikon D600
Focal: 18 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     

Para franquear el gigantesco obstáculo se ha instalado una estructura de madera sustentada por perchas metálicas ancladas directamente sobre la roca.

Las pasarelas ascienden por la pared alternando tramos de escaleras y rampas. Una barandilla de cables de acero ayuda a mantener el equilibrio. Sin duda esta parte de la excursión no es apta para quien padezca vértigo.
 

 

P
Focal:
Diaf.: f 1:
 
     

Mediante esta ingeniosa solución se recupera altura hasta lo alto del farallón, desde donde continua el sendero hacia dentro del congost.
 

 

P
Focal:
Diaf.: f 1:
 
     

A partir de aquí el recorrido se endurece adquiriendo el aspecto de una montaña rusa con constantes subidas y bajadas cortas pero de mucho desnivel. Ahora casi todo son tramos de escalones y en algunos recodos se han instalado barandillas para evitar riesgo de caídas.

En esta parte del camino ya no hay vegetación que preste su sombra al excursionista; el sol está alto, quema la piel y reseca los labios, hay que beber agua con frecuencia. Para aumentar el contraste, miro hacia el río y veo piragüistas que navegan plácidamente por la fresca superficie de las aguas de color turquesa, ¡quien pudiera estar ahí abajo!, suspiro…
 

 

P
Focal:
Diaf.: f 1:
 
     

Más allá vuelve a repetirse la misma situación, el sendero muere a los pies de una nueva muralla de piedra, esta vez más alta, en la que se ha instalado un segundo grupo de pasarelas.
 

 

P
Focal:
Diaf.: f 1:
 
     

Nuevamente hay que subir por ellas para alcanzar la zona alta de la pared y retomar el camino que lleva por el congost. Es inevitable interrumpir el ascenso de vez en cuando para observar las aguas azul turquesa de este paraje incomparable.
 

 

P
Focal:
Diaf.: f 1:
 
     

Ya desde lo alto la vista del paisaje invita a descansar cinco minutos y disfrutar del entorno espectacular. A lo lejos planea una pareja de quebrantahuesos; estamos en su territorio.
 

 

P
Focal:
Diaf.: f 1:
 
     

A partir de este punto se inicia un fuerte descenso hacia la pasarela de Mont-rebei que vuela sobre el Noguera Ribagorzana. Aquí termina el tramo del Montsec aragonés ya que al otro lado del puente la tierra es catalana y el sendero nos llevará hacia el embalse de Canelles.

Hemos recorrido la mitad de este fantástico sendero paseando con Miss D. y en ningún momento hemos echado de menos ninguna otra óptica, ni por distancia focal ni por calidad; magnífica. Continuaremos con ella hasta el final, en la próxima etapa nos aguarda un camino lleno de sorpresas y paisajes de enorme belleza.



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