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TAMRON SP
28-75/2,8 XR Di LD Octubre de 2.005
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CONSTRUCCIÓN Y ERGONOMÍA |
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La primera
impresión al sostener este objetivo es que pesa más de lo que
subjetivamente pueda aparentar por su volumen, sus más de 500 gramos nos
van a recordar que llevamos muchos grupos ópticos internamente.
Por su construcción en PC y su diámetro discreto antes de
sostenerlo nos lo imaginamos más ligero. Su peso, bajo mi forma de
pensar, está en el limite de llevarlo colgado al hombro junto con una
máquina de 600 grs. de forma “turística”.
La tapa frontal, con pestañas de doble sujeción las agradeceremos
a la hora de quitarla y ponerla teniendo el parasol puesto. El bloqueo
de la misma es muy correcto, transmitiendo la sensación de seguridad...
difícilmente la vamos a perder.
En el barrilete nos encontramos con un anillo de MF de dimensiones
correctas para uso de emergencia y el del zoom es de dimensiones muy
generosas, grabado perfecto y el movimiento algo duro/tosco. Parte de
esa dureza debe de venir dada porque en menos de 45º de rotación
desplaza todo el elemento telescópico 34 mm. hacia adelante.
Su generosa pupila (25 mm. Ø) y los buenos ajustes así como
la calidad aparente de los materiales nos hacen presagiar buenos
augurios.
En la parte inferior del anillo del zoom nos aparece un
pequeño botón de bloqueo del desplazamiento del zoom y el clásico botón
de MF/AF que para mi gusto lo preferiría en la parte intermedia del
objetivo, ya que en esa posición es más difícil de manipular
accidentalmente. El bloqueo de giro tiene la función de ayuda a la hora
de extraer el zoom de la bayoneta ya que su giro de forma fortuita es
muy difícil.
Como todos los objetivos, Tamron lo dota de serie
con un correcto parasol de PC y nos quedamos sin una funda dedicada.
Globalmente es un objetivo correctamente
acabado, como todos los SP de la marca, y con una relación
precio/calidad muy equilibrada, amén de las prestaciones que
posteriormente veremos.

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