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Objetivos como este son los que en su día
fueron atesorando la justificada fama de este fabricante Nipón. Excelente en
cámaras de film durante los ochenta y noventa todavía "aguanta el tipo" de
forma notable en las DSLR de hoy.
Si analizamos la secuencia de cartas de resolución y las fotos de exterior
podremos ver que en el único apartado, que no es banal, donde no está a la
altura este 28 mm. respecto a productos más recientes de gama alta es en el
rendimiento en las esquinas. Las aberraciones cromáticas laterales que
observamos tienen unos valores muy mejorables aunque la amplitud de estas no
es tan elevada como en otros contemporáneos de gama media.
El diseño de proyección (como dirían los responsables de Olympus) poco
telecéntrico y un diseño óptico que abusa poco de la concentración lateral
influyen en que la captura mediante los sensores actuales no esté a la misma
altura que lo estaba en película. Por lo demás, en el centro el
comportamiento es excelente.
Este tipo de ópticas, dado el diseño de enfoque manual, calidad constructiva
y excelente rendimiento en el tercio central hoy en día se están
revalorizando ya que no solamente son apropiadas para la especialidad de
video sino que tienen un manejo del enfoque en modo manual mejor que las
actuales. En fotografía deberemos valorar otros apartados como son la
portabilidad, precio de adquisición, etc...
A favor :
- Calidad óptica general notable.
- Construcción, acabados, manejo y portabilidad excelentes.
- Corrección de distorsión geométrica excelente.
- Resistencia de contraste al sol notable.
En contra:
- Aberraciones cromáticas laterales mejorables para el uso en este tipo
de cámara.
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