|
Operatividad.-
La filosofía operativa de este tipo de cámaras es la de realizar fotografías y video de forma fácil. La amplitud de modos
de escena específicos así como el cada vez más afinado procesado de los archivos .jpg ponen
de manifiesto esta vocación. Si queremos grabar archivos con formato .RAW todas
ellas lo permiten. Si queremos grabar archivos .jpg + .RAW de forma simultánea
también, de hecho es uno de los modos que yo aconsejo a principiantes
cuando la sesión es importante o puede serlo. Los archivos .RAW pueden grabarse
en un DVD y disponer de ellos en el futuro si en el momento actual no se tienen
ganas de procesarlos.
Si estamos realizando un determinado tipo de fotografía y
queremos un control más directo de la captura ajustaremos, como lo hacemos en
las DSLR, el modo más adecuado así como los parámetros más habituales. En
esta
faceta de ajustes de la toma es donde encontraremos menos rápidas a estas
cámaras, comparadas con la mayoría
de DSLR. También se muestran más lentas en
los tiempos que emplean en la gestión del enfoque en modo AF. El primer apartado
(configuraciones) no es tan
importante como pudiéramos pensar a priori, el segundo dependerá del tipo de
fotografía, objetivo que se emplee, focal y luz ambiental.
Desde el punto de vista de usuarios DSLR, si reflexionamos cuantas veces
cambiamos de modo de escena en una sesión veremos que son muy pocas, casi
siempre ninguna. Será el accionamiento del zoom, la selección del diafragma, los
ajustes y/o bloqueo de la exposición y el cambio eventual de valor ISO las
operaciones más corrientes. Si manejamos cualquiera de estas cámaras y nos vamos
adaptando a su operativa veremos que
estas cuatro operaciones se pueden realizar de una forma bastante rápida.
Enfoque y Obturación.-
El sistema de enfoque de todas estas cámaras es por contraste, el mismo de
las populares compactas. Pese a tener el mismo sistema los tiempos que invierten estas
máquinas son mucho más cortos que el de mayoría de las compactas y más largos que las reflex.
Para reducir al máximo los tiempos que emplean, tanto en el enfoque como en el cálculo de
exposición, algunos modelos como la Sony NEX-5 realizan ambas funciones de forma
continua aunque no se accione el obturador. De esta forma, cuando realizamos el
enfoque real, el recorrido mecánico en la óptica está casi hecho.
Si usamos ópticas fijas igual o superior a f 1:2,8 ó zooms de rango estándar
(28-90 mm. equiv.) de luminosidad f 1:2,8 a f 1:3,5 los tiempos que emplean en
realizar el foco en condiciones de luz normal son muy aquilatados. En interiores
poco iluminados o con zooms de focales más largas los tiempos son
sustancialmente más largos. La detección de contraste en zonas lisas o poco
contrastadas es el principal problema de estas máquinas al igual que también lo
es para las reflex cuando le colocamos un zoom poco luminoso.
La obturación sigue siendo mecánica mediante un obturador planofocal. Debido a
ello en esta fase también alargan un poco la operación de disparo, especialmente
en modo único. El término anglosajón "LAG" es el que se utiliza en la red
habitualmente para describir este plus de tiempo. En todo caso es muy inferior
al de la más eficaz de las compactas.
|