Tribus de Etiopía: Los Hamer, el salto de la vaca y las mujeres azotadas.


 

 
Pag. nº 2

 

CANON 5D
Focal: 160 mm.
Diaf.: f 1:4,5
 
     

En la cultura de los hombres Hamer el “Ukulí Kulá” (“salto de la vaca”) es uno de los eventos más importantes de su vida; consiste en la celebración del paso de la niñez a la fase adulta en la que el varón se convierte en guerrero y adquiere el derecho a casarse y formar su propia estirpe después de pasar un período de adaptación.

Durante la fase de preparación, el muchacho que se enfrentará a la prueba del “Ukulí Kulá” no puede cortarse el pelo; es su forma de decir a todo el mundo que va a ser el protagonista de la ceremonia.
 

 

CANON 5D
Focal: 70 mm.
Diaf.: f 1:5
 
     

Antes de la fiesta del “salto de la vaca” las mujeres de la familia del joven pasan varios días dando vueltas alrededor de su casa al tiempo que tocan una pequeña corneta y cantan canciones pregonando a los cuatro vientos que uno de sus muchachos va a celebrar la ceremonia.
 

 

CANON 5D
Focal: 115
Diaf.: f 1:4,5
 
     

Llegado el día de la ceremonia gran cantidad de grupos procedentes de todos los rincones del país de los Hamer se trasladan hasta la aldea donde va a tener lugar. Por el camino van tocando las cornetas, cantando y anunciando su llegada.
 

 

NIKON D700
Focal: 24 mm.
Diaf.: f 1:7,1
 
     

Una vez en la aldea se escoge una explanada próxima donde las mujeres comienzan a bailar en corro al son de los cascabeles que llevan bajo las rodillas.
 

 

NIKON D700
Focal: 24 mm.
Diaf.: f 1:5
 
     
 

NIKON D700
Focal: 24 mm.
Diaf.: f 1:4,5
 
     

Mientras tanto, los hombres acercan el rebaño de vacas que servirán para poner a prueba la destreza del “Ukulí” (“saltador”), que viene en el centro del rebaño en un acto de unión con los animales que le van a dar el paso a la edad adulta.
 

 

NIKON D700
Focal: 24 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     
 

NIKON D700
Focal: 66 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     

También los jóvenes de la aldea del “Ukulí” se pintan la cara, una señal de respeto al protagonista de la ceremonia y un aviso de que ese día va a ser muy importante para todo el poblado.
 

 

NIKON D700
Focal: 70 mm.
Diaf.: f 1:7,1
 
     

Poco antes del comienzo de la ceremonia se produce el acto más impactante y desagradable a los ojos del visitante: las muchachas Hamer de la aldea del “Ukulí” se acercan a los hombres y bailando ante ellos les piden ser azotadas.

La chica, situada frente al hombre que ha escogido, baila levantando la corneta al cielo e invitando al joven que le dé un latigazo. Él lleva una larga y fina vara de arbusto en la mano y parece pensárselo; de hecho, la chica suele tener que insistir hasta conseguir lo que quiere.
 

 

NIKON D700
Focal: 52 mm.
Diaf.: f 1:10
 
     
 

NIKON D700
Focal: 26 mm.
Diaf.: f 1:9
 
     

Una vez azotada, ella buscará a otro joven y le volverá a pedir lo mismo y a su vez, cada hombre tendrá que azotar a todas las muchachas que se lo pidan.

Los hombres deben ser escogidos por ellas, cualquiera no puede golpearles.
 

 

NIKON D700
Focal: 40 mm.
Diaf.: f 1:5,6
 
     
 

CANON 5D
Focal: 75 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     

Al parecer este rito sangriento tiene como objetivo confirmar y avalar ante los otros poblados Hamer que en su aldea todos son valientes, incluídas las mujeres, y el “Ukulí” será un gran guerrero y cazador.
 

 

CANON 5D
Focal: 115 mm.
Diaf.: f 1:8
 
     
 

NIKON D700
Focal: 55 mm.
Diaf.: f 1:5,6
 
     

A pesar de los azotes recibidos no muestran signos de dolor, siguen riendo, cantando y bailando. Probablemente toman algún tipo de brebaje a base de hierbas que les lleva a ese estado de euforia y al mismo tiempo las insensibiliza al dolor.

A la vista de esas espaldas descarnadas y ensangrentadas es fácil intuir que una vez pasado el hechizo de la ceremonia estas jóvenes van a sufrir mucho hasta que cicatricen sus heridas, y más si tenemos en cuenta que nunca llevan nada sobre la cabeza, todo lo cargan en la espalda.
 

 

Siguiente >>

Subir ñ