(1) Ambos
diales tienen un resalte justo, un grabado demasiado fino y un tacto
demasiado cercano en gomosidad al de la empuñadura, especialmente el
secundario que queda más escondido, por lo que resulta un tanto incómodo
su giro. El dedo queda frenado en el cuerpo de la máquina debido a la
mencionada superficie no deslizante. En esta ocasión Nikon se ha pasado
con el grado de dureza del “grip” hacia blando. Si en anteriores
ocasiones parecía pecar de duro o frío esta vez se pasó de blando.
Esta excesiva blandura, o "tacking" como dicen los anglosajones tanto de
la empuñadura como de la concha del ocular hacen que se pegue de forma
excesivamente fácil la suciedad, polvo e incluso las pequeñas partículas
de piel que se desprenden de la mano haciendo difícil posteriormente su
limpieza.
(2) El
dial de modos está muy comprimido y tortuoso en la D200. Los tres
botones de Calidad, WB e ISO sobresalen poco y además necesitan
estar apretados mientras se gira el dial principal, por lo que se
necesitan las dos manos para su manipulación simultáneamente. Bien
es cierto que el cambio de calidad de imagen sin tener que pasar por el
menú, en ese sentido, es un plus.
(3) Temporizador.
Situado en el “sótano” del dial de modos, junto con el de modo de
disparo, necesita otra vez las dos manos. Una para presionar el
pivote que desbloquea la ruleta y otra para girarla.
Y aquí viene un punto negro de la máquina, si se pone el
disparo retardado no se puede poner el
bloqueo de espejo. O sea que la combinación
de los dos simultáneamente es imposible. Como esto es más elemental que
el enchufe en un cargador, lo único que me hace pensar es que
Nikon no lo ha puesto de esta forma inconscientemente sino para que el
que lo necesite se “rasque” el bolsillo comprando el mando a distancia.
(4) El
obturador tiene poco relieve en la zona donde esta ubicado. No se
aprecia ningún “click” o transición en la zona de enfoque previa al
disparo. En la foto normal como se ve encendido el cuadro rojo, no se
nota pero se ve, pero en el modo de bloqueo de espejo o temporizador uno
tiene que imaginar que ha disparado y que el temporizador está en
marcha. Se hunde y se van hundiendo y no marca ni pasa nada.
(5) Un
gran acierto por parte de Nikon.
Primero seleccionar en la miniatura la zona a ampliar y la cantidad y
después efectuar la ampliación, además de poderse desplazar uno por la
zona ampliada con el botón de cuatro vías.
En las Canon es más tortuoso pues se va ampliando y después te vas
desplazando con el “joystick” de forma mucho mas lenta y engorrosa.
(6) Flash
incorporado.
Uno de los
principales problemas de uso de estos flashes es la regulación de su
potencia y generalmente se quedan cortos más allá de los dos metros por
lo que lo más habitual es compensar a más potencia y con todo ello
se quedan cortos (Eos 300D es una excepción.... quema).
En este caso en vez de tener dos puntos en más y dos puntos en menos o
más, tenemos dos en menos y UNO en más. Además se vincula al ISO
empleado con una tabla tortuosa de ir subiendo ISO a medida que aumenta
la distancia para compensar potencia. Este accesorio tan valioso, que
ocupa poco espacio y tiene una funcionalidad enorme queda mermado por
estos motivos, si bien en estudio recupera protagonismo por sus
múltiples funciones.
Si se usa con la medición de la exposición en puntual "(*)" su destello
es más potente y preciso, no así en medición matricial que se queda
CORTO siempre.
(7) El
reparto de tamaños en los tipos de la información suministrada es
desproporcionada . El WB aparece exageradamente pequeño y el modo
P,S,A,M inusualmente grande.
(8) Las
líneas de los punto de enfoque son correctas menos la elegida como
principal que es demasiado ancha y pronunciada, además cuando se
ilumina, se ilumina el contorno no exactamente el cuadro central. Este
remarque tan grande y contrastado quita la atención del sujeto a
enfocar. Además la iluminación del led con luz día es casi
imperceptible, hay que mirar de reojo al punto verde para confirmar que
ha enfocado.
En este sentido los leds de la Canon son más visibles y menos molestos
cuando no se encienden
(9)
Mediante las opciones
personalizables existe la posibilidad de elegir el valor ISO en escalas
de 1/3, 1/2 ó 1 con lo que se gana en estudio flexibilidad de ajuste y
en situaciones de selección rápida (1) se salta directamente de la forma
habitual de los 100 ISO a los 200, 400, 800 y 1600 con un solo click.
(10)
La navegación por los menús, a mi modo de ver las cosas, no es todo lo
intuitiva que debiera, además mientras se navega por el menú o se
visualiza una imagen la cámara esta VIVA, osea tanto el fotómetro como
la pantalla superior están encendidos y funcionando mostrando
datos.
(11)
Ajustes de optimización de imágenes.
En cuanto a la nitidez o aplicación ya de parte de la máscara de enfoque
vía procesador pues lo veo bien, pero empezar a tocar colores más
“vividos” o menos es un trabajo que se realiza mejor en el ordenador con
Photoshop con una imagen bien neutra y definida. Estas configuraciones ,
además de sobrar, conllevan el riesgo de dejarlas conectadas y
encontrase después con imágenes sin retorno de color real.
Nikon insiste en que esta cámara está dedicada al sector profesional y
evidentemente todas estas funciones son más típicas de una compacta
multi-mega funciones.
(12) Después de hacer muchas pruebas con
este flash he de concluir que no es un flash operativo en si mismo o
como flash de emergencia, tiene otras funciones muy prácticas
(sincronizador de esclavos) pero no se puede fiar uno en ir a una cena
con los amigos y no llevarse el principal.
No da unas velocidades aceptables ni a aberturas de f 1:4,0 . Ya sea en P
o en A , incluso regulando la potencia a +1, no tiene potencia
suficiente para lograr velocidades cercanas a los 1/60s.
Sin en la Canon 20D seleccionamos el modo P, automáticamente se va a 1/60
s. f 1:4,0 y en dos metros la potencia irá bien. A partir de ahí habrá
que ir subiendo potencia hasta +2 si queremos llegar a los 5 metros
satisfactoriamente.
En esta Nikon el cálculo ITTL es perfecto, la foto sale de luz muy
equilibrada pero a unas velocidades solo utilizables con trípode y si
utilizamos aberturas un poco cerradas obtendremos unos tiempos muy
largos.
Si seguimos las instrucciones del manual y subimos ISO la velocidad va
subiendo pero de forma NO operativa, porque ni a ISO 400 llega a los
1/40 s.
(13) Todo un acierto y muy prácticos por
parte de Nikon, los soportes triangulares de inserción de la correa de
transporte.

De forma redondeada y aumentando más el diámetro con un suplemento de
plástico castiga menos la correa. Además, y eso es lo más inteligente,
están descentrados de forma que la correa coge la máquina casi por dos
esquinas totalmente opuestas, de esta forma la máquina cabecea mucho
menos que las Canon.
Tengo tres Nikon de película en la estantería y ya se me había
olvidado este detalle que hace más agradable su transporte con un coste
cero, simplemente haciendo las cosas inteligentemente.
(14) En la Canon 20D se puede
disparar aún sin foco conseguido, en la Nikon D200 si no se consigue la
máquina no deja obturar, con lo cual se da uno cuenta el problema
rápidamente. El punto verde de confirmación de enfoque a veces no nos
fijamos en el por la concentración en el enmarque, movimiento del sujeto
o cosa, etc..
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